En promedio, para cuando lleguemos a nuestros 50 años habremos perdido doce de nuestros dientes permanentes. (Encuentra promo especial al final del post)
En promedio, para cuando lleguemos a nuestros 50 años habremos perdido doce de nuestros dientes permanentes. ¡En serio! Este número estadístico alarmante, proveniente del National Institutes of Health (NIH), debería de aclarar cualquier suposición que la pérdida de dientes sólo presenta un reto a personas mayores o, en su caso, a un problema del siglo 18.
Aún cuando la pérdida de dientes es en muchas veces ocasionada por sucesos traumáticos, tales como accidentes vehiculares, heridas ocasionadas por algún deporte o el resultado de algún acto de violencia, el NIH es muy claro: las dos razones principales que ocasionan la pérdida de dientes son las caries y enfermedades periodontales, así como su precursor, la gengivitis.
Durante el curso normal y cotidiano del día, nuestros dientes y encías están expuestas a ataques de bateria, viruses e incluso parásitos. Todos éstos presentan un riesgo, pero es la presencia de «colonias» de bacteria y que forman una capa gelatinosa en nuestros dientes, conocida como placa dental, la que establece las condiciones para que caries se formen así como la enfermedad periodontal, también conocida como enfermedad de las encías.
Mientras los grupos de bacterias consumen las azúcares de la comida y bebidas que ingerimos, éstas segregan ácido y el cual, si no es removido, con el tiempo irá erosionando las defensas naturales de nuestros dientes, encías y tejidos bajos de las encías. Hay una sola forma de combatir la placa dental completamente: la limpieza de dientes regular hecha por un profesional.

Piensa en una limpieza profesional como si fuera una super arma en contra de la placa dental, es decir, como un arsenal que combate la enfermedad de las encías.
La higiene bucal en casa hecha de forma regular protege contra la placa, pero sólo por un tiempo limitado. La placa se acumula en la superficie de los dientes y en la línea de las encías y ésta, con el tiempo, se convierte en sarro.
Una limpieza profesional ayuda a salvaguardar nuestros dientes permanentes, nuestra salud y nuestro bolsillo.
Considera todos los costos en términos de estrés, dinero y tiempo requerido para una llevar a cabo una endodoncia, una extracción o un implante. Además, la enfermedad periodontal también puede afectar adversamente nuestra salud general y ésta ha sido vinculada con enfermedades cardíacas, la demencia e incluso derrames cerebrales.

A pesar del hecho de que prácticamente la mitad de los adultos de 30 años o más presentan enfermedades crónicas de las encías, la mayoría de nosotros simplemente necesitamos de una limpieza básica para prevenir las caries y darle trato a enfermedades de las encías leves. Para casos de enfermedad de las encías medianas o severas, una limpieza profunda es probablemente necesaria para prevenir infecciones serias y pérdida de los dientes.
Se recomienda altamente que los dentistas les sugieran a sus pacientes que se hagan una limpieza básica cada seis meses. Los pacientes deben consultar con sus dentistas la frecuencia de la limpieza básica, tomando en cuenta que si el paciente presenta uno o más factores de riesgo que puedan conducir a una enfermedad de las encías, la limpieza básica debe hacerse por lo menos dos veces al año y, en algunos casos, tan frecuentemente como cuatro veces al año.
De acuerdo a la clínica Mayo, los factores de riesgo son:
⭕ Gengivitis
⭕ Cuestiones heréditas
⭕ Malos hábitos orales
⭕ Uso de tabaco
⭕ Diabetes
⭕ Edad avanzada
⭕ Disminución del sistema inmune, ocasionado por la leucemia, el SIDA o la quimioterapia
⭕ Mala nutrición
⭕ Ciertos medicamentos
⭕ Cambios hormonales, tales como los ocasionados por el embarazo o la menopausia
⭕ Abuso en el uso de drogas o sustancias psicotrópicas
⭕ Restauraciones dentales mal hechas
⭕ Problemas en la forma en que tus dientes se colocan cuando cierras tu mandíbula
Mientras estés sentado en lo que debería de ser una silla reclinable cómoda, el dentista comenzará a examinar tus dientes y encías, determinando en qué lugar la placa dental es más prevalente y la condición de salud de las encías antes de comenzar el tratamiento.
El equipo de personal dental utiliza una serie de herramientas para limpiar los dientes, los cuales incluyen un pequeño espejo, una variedad de cuñas o raspadores de dientes (instrumentos con forma de gancho), un pulidor de dientes con diferentes tamaños de cabezas, una pequeña manguera de agua y una manguera de aspiración. Los raspadores ayudan a eliminar suavemente pequeñas porciones de sarro difíciles de quitar, las cuales pueden estar entre los dientes, debajo de la línea de las encías y algunos huecos en coronas. Si el higienista tarda un poco con el raspador, esto significa que hay más que solamente un poco de acumulación de sarro. Podrás sentir un poco de sensitividad o sensación incómoda.
El higienista utiliza pulidores junto con una pasta para pulir con sabor, la cual sabe dulce pero un poco arenosa. El higienista entonces aplica la pasta para pulir con el pulidor para remover lo que quede del sarro y literalmente pulir el esmalte. Sentirás tus dientes muy lisos una vez que te enjuagues la boca.
Lo siguientes es la aplicación de hilo dental a nivel profesional. El higienista usa hilo dental en tus dientes para segurarse de que restos pequeños de sarro no se queden entre los dientes o debajo de la línea de la encía. Las encías que sean sensibles pueden sangrar un poco. A lo largo del proceso de limpieza el higienista te dará instrucciones de cuándo enjuagarse la boca para eliminar pequeños restos, sarro ya desprendido y los pequeños gránulos de la pasta para pulir.

Durante la limpieza básica, el higienista utilizará un instrumento especial para medir la distancia entre el diente y el tejido de la encía a su alrededor para poder identificar una condición llamada «pocketing» (bolsa o bolsillo). Una bolsa saludable, es decir, el espacio entre los dientes y las encías, debe ser de aproximadamente de 3 mm o menos. Si la bolsa es de 5 mm o más, lo más probable es que el dentista te sugiera hacer una limpieza profunda.
La limpieza profunda se recomienda cuando se da una de dos instancias:
1. Cuando el paciente no ha recibido una limpieza en un lapso considerable de tiempo o tenga un cúmulo de sarro que requiera de una limpieza más rigurosa; o
2. Cuando el paciente sufre de enfermedad de las encías leve. Si tu dentista llegara a recomendar una limpieza profunda, es muy importante que la lleves a cabo para prevenir futuras caries y/o el empeoramiento de la enfermedad periodontal ya que ámbas razones pueden requerir de un tratamiento más costoso e invasivo, pérdida de dientes e incluso complicaciones de tu salud en general.
Una limpieza profunda requiere de dos pasos de desincrustación y escalado de la raíz del diente, y es considerada como el nivel más alto («gold standard») del Journal of Evidence Based Dental Practice para el tratamiento de la enfermedad de las encías crónica. Durante el proceso de la limpieza profunda el escalado es más extenso, limpiando más profundamente la superficie de la línea de las encías y siempre alrededor de la superficie del diente. El higienista podría utilizar una herramienta de escalado manual como la descrita anteriormente, o algún instrumento laser o ultrasónico.
El cepillado de la raíz es la eliminación más completa del sarro. Típicamente el higienista utiliza un instrumento ultrasónico que a través de vibraciones suelta la placa de la superficie del diente, antes de manualmente utilizar una herramienta llamada legra (algo similar a un escalador pero con una cuchilla muy pequeña y fina), la cual asegura que todas los restos de placa sean removidos.
Para estar seguros de que la infección bacterial ha sido tratada adecuadamente, el higienista irrigará toda el área con un medicamento antibiótico. Incluso un antibiótico oral también podría ser prescrito. Una segunda cita será necesaria para asegurarse de que la infección no regrese y que los dientes y encías vayan sanando como se anticipa que lo hagan.
En TopDental el Cuidado Dental de nuestros pacientes es nuestra misión número uno. Como se sugiere en Los Cinco Consejos Para la Mejor Cita Dental, si existen preocupaciones por el dolor, éstas deben ser habladas con el higienista y dentista ya que existen más opciones para disminuir el dolor.
La mayoría de los pacientes prefieren una limpieza una vez hecho su examen oral. Ofrecemos limpiezas en un mismo día (incluso limpiezas profundas) para que no necesites hacer dos visitas.
Ofrecemos todos los servicios dentales con horas muy convenientes en nuestras locaciones en Fairfax, Manassas y Woodbridge, VA con planes de pagos para todos nuestros pacientes.
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